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Allegro ma non troppo

Viviana Martín A. - Revista de dioses

16 Dec 2011
Picture: © Cuibar Productions

1. Recuerdo que en los tiempos post-proceso, se decía que la única salida para Argentina era Ezeiza. En esos momentos Ud. —muy joven 20 y pico de años— ya hacía sus primeras lides en la música. Le parecía cierta aquella sentencia?
Empecé a “lidiar”, como dice usted, con el escenario antes de los 15 años. Han pasado unos 35 desde entonces. He visto y oído mucho. Pero, sobre todo, he visto que hasta los mitos más grandes, van en calzoncillos como todos los mortales. Lo bueno de envejecer bien es que se aprende a separar la borra del café... Los italianos corren a Malpensa, los franceses a Roissy, los españoles a Barajas... y así sucesivamente según los ciclos. La Argentina de entonces era otro mundo; veníamos de donde veníamos y no sabíamos bien adónde diablos íbamos... En cambio, el problema de Argentina hoy es otro, paradójicamente “dulce”, respecto del de los ’80: la relación entre la cantidad de talento que produce nuestra tierra y su capacidad de aprovecharlo, está absolutamente desequilibrada. Para peor, la escalofriante crisis mundial actual (más de valores que económica), hace que lo que supo ser “la tierra prometida”, Europa, hoy sea una jungla de arenas movedizas donde cada vez es más difícil caminar.

2. Vive en Europa desde 1991. Sabido es que el viejo continente ofrece posibilidades múltiples a muchos artistas, en un sentido amplio pero, por otro lado, EEUU da una proyección a cualquier valor que se esfuerce. Por qué Europa y no EEUU?
No voy a entrar a discutir la falacia “holywoodiana” del remanido mito americano, pues esta no es sede. Le respondo entonces con una pregunta: si quisiera perfeccionar su tango, ¿lo haría en Buenos Aires o en New York?

3. En una entrevista que le realizaron en Radio Praga, Ud. Dijo que el mito de la música clásica vs. Música popular estaba pasando de moda... Pero vamos, que no dirá Ud. que la cumbia (en extremo popular) tiene algo de “música”?
En esa entrevista no me refería a la “calidad” de una música determinada, sino a las emociones que suscita... Esas emociones que parecen estar pasadas de moda en un mundo “digital” donde no sólo se flirtea por internet, sino que hasta el sexo es cibernético... Hay mucho de bueno y de malo, de divertido y de aburrido, de genial y de estúpido, tanto en lo “clásico” como en lo “popular”. ¡Enriquezcámonos de todo sin privarnos de nada, y menos por esnobismo! Si además aceptamos que, como concepto histórico, “popular” es todo aquello que no es “sacro” y que, por lo tanto, en esa bolsa cabrían casi todos nuestros así llamados clásicos... ¿Para qué insistir en el cisma?

4. 2003. Verona. “Turandot” de Puccini. La consagración como uno de los mejores tenores actuales. Íntimamente, introspectivamente, qué cambió después de semejante reconocimiento?
¡No tenía idea de que mi debut en Turandot hubiera significado una epifanía semejante! De todos modos, en eso de ser el mejor o el peor del mundo, hay mucho folclore... Lo que cuenta es la seriedad profesional. En mi vida pública he recibido elogios y descréditos; lo importante no es la aprobación generalizada, imposible desde que el mundo es tal, sino el respeto a la carrera.

5. Qué lo movió a tener su propia productora?
Este oficio es como un supermercado: puedes ser “masa” o estar en la góndola de los productos DOC...

6. Qué obra le gustaría hacer y le queda como pendiente? Como contrapartida, qué obra no haría jamás?
¿Hacer? ¡Tantas...! ¡No me alcanzarían varias vidas! Eso sí, ninguna obra en la que me sintiera ridículo; no en la que el personaje sea un estúpido, cosa que puede ser dramáticamente interesante, sino en la que yo, como artista, me sintiera embarazado.

7. Le gustaría hacer algo grosso y prolongado en la Argentina o lo ve inviable?
Sí, claro que me gustaría. En cuanto a lo de “viable...”, creo que, desconociendo los vericuetos de la sociedad argentina hodierna, por haberme ido hace tanto, mis flancos serían demasiado vulnerables: habría que ir con calma...

8. Hay un pibe en Salta, 18 años, estudia y trabaja como cadete, una voz tan fascinante como desconocida (salvo por la familia que, en eso de debatirse entre las necesidades del día a día, soslaya el virtuosismo del joven). Qué consejo le daría?
Hace poco recibí un mail de un alumno que tuve en una Master?Class hace 3 años. Me preguntaba más o menos lo mismo. Le dije que, si técnicamente se sentía preparado (de lo contrario mejor ni intentarlo pues te come el sistema), que hiciera la prueba. Mejor poder decir “lo intenté y no funcionó” que vivir con la incertidumbre. Con ese espíritu me tiré al Atlántico hace más de 20 años y, después de luchar y ya con los callos necesarios en el trasero, logré lo que logré. ¡Nada de regalos!

1. ¿Cuál es tu palabra favorita? FAMILIA

2. ¿Cuál es la palabra que menos te gusta? RENDICIÓN

3. ¿Qué es lo que más te causa placer? METER EL HOCICO EN TODO AQUELLO QUE ME INTERESA.

4. ¿Qué es lo que te desagrada? LA MEDIOCRIDAD. JOSÉ INGENIEROS ENSEÑA...

5. ¿Cuál es el sonido o ruido que mas placer te produce? EL SILENCIO, SÓLO MANCHADO POR LOS RUIDOS ESENCIALES, LOS DE LA NATURALEZA MISMA.

6. ¿Cuál es el sonido o ruido que te aborrece escuchar? CUALQUIER TIPO DE SONIDO QUE ME FUERCEN A ESCUCHAR. ODIO LA MÚSICA DE FONDO, POR EJEMPLO.

7. ¿Cuál es tu grosería favorita? PROBABLEMENTE “MIERDA”. ES UNA PALABRA QUE SE APRENDE RÁPIDO EN TODOS LOS IDIOMAS Y VIENE MUY BIEN EN MÁS DE UNA OCASIÓN PARA SACUDIR A ALGUIEN SIN TRAUMATIZARLO DEMASIADO...

8. Aparte de tu profesión ¿que otra profesión te hubiese gustado ejercer? SOY UN ETERNO INSATISFECHO QUE QUISIERA VIVIR MIL AÑOS PARA HACER DE TODO.

9. ¿Qué profesión nunca ejercerías? LAS INVENTADAS COMO RESULTADO DE UNA NECESIDAD FICTICIA; AQUELLAS QUE SE REGODEAN EN “ENGORDAR” LA NECESIDAD MISMA PARA ASÍ SER CADA VEZ MÁS NECESARIAS... (valgan las tantas redundancias buscadas...)

10. Si el Cielo existiera y te encontraras a Dios en la puerta ¿qué te gustaría que te dijera al llegar? “¡VAMOS, ENTRA DE UNA BUENA VEZ QUE SE ENFRÍA EL ASADO!”.